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Del debate al ring: trompadas, gritos y represión en el Congreso

La reciente jornada en el Congreso de la Nación dejó una estampa de violencia tanto dentro como fuera del recinto legislativo.

Del debate al ring: trompadas, gritos y represión en el Congreso

La reciente jornada en el Congreso de la Nación dejó una estampa de violencia tanto dentro como fuera del recinto legislativo.

Mientras en las calles manifestantes y fuerzas de seguridad protagonizaban enfrentamientos, en el interior del Congreso los diputados llevaron el debate al límite, con insultos, empujones y hasta agresiones físicas.

Miles de manifestantes, entre ellos jubilados, sindicalistas y grupos organizados, se congregaron frente al Congreso en rechazo a las últimas medidas económicas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. La protesta derivó en graves incidentes cuando las fuerzas de seguridad intentaron dispersar a los presentes con gases lacrimógenos y balas de goma, dejando un saldo de al menos 45 heridos y más de 120 detenidos. Entre los afectados se encontraba el fotoperiodista Pablo Grillo, quien sufrió una fractura de cráneo por el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno.

Mientras afuera la tensión escalaba, en el recinto legislativo el debate sobre la conformación de una comisión investigadora sobre el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, vinculada al oficialismo, terminó en caos. La discusión subió de tono hasta derivar en una batalla campal entre legisladores, con intercambio de insultos, empujones e incluso golpes de puño, lo que obligó a suspender la sesión.

Los hechos recientes no son inéditos en la historia del Parlamento argentino. En 2017, el debate por la reforma previsional también desató disturbios en las inmediaciones del Congreso y acaloradas discusiones dentro del recinto. Un año después, en 2018, la discusión del presupuesto nacional derivó en fuertes enfrentamientos entre legisladores y represión en las calles.

¿La democracia en crisis?

El deterioro del debate parlamentario y la creciente violencia en las protestas evidencian una crisis en la cultura política argentina. El politólogo Giovanni Sartori advertía que la democracia depende de la deliberación y el respeto mutuo, mientras que Norberto Bobbio subrayaba que la calidad de una democracia se mide por su capacidad para canalizar pacíficamente los conflictos.

El país enfrenta el desafío de recuperar el diálogo político y el fortalecimiento de sus instituciones para así evitar que la violencia se convierta en una norma dentro y fuera del Congreso. La pregunta que queda abierta es si los actores políticos estarán a la altura del desafío o si la escalada de tensiones continuará marcando el rumbo del país.

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