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Del barrio a la pantalla: vecinos de Oberá realizaron sus propios cortometrajes

La iniciativa promueve la participación vecinal y pone en valor la identidad, las historias y las experiencias de cada comunidad.

Del barrio a la pantalla: vecinos de Oberá realizaron sus propios cortometrajes

La iniciativa promueve la participación vecinal y pone en valor la identidad, las historias y las experiencias de cada comunidad.

Villa Cristen 2, 100 Hectáreas, Villa Günther y Villa Blanquita realizaron sus propios cortometrajes a través de una propuesta impulsada por el Festival Oberá en Cortos junto al municipio. La iniciativa promueve la participación vecinal y pone en valor la identidad, las historias y las experiencias de cada comunidad.

A través del proyecto y taller Cine Barrial: Mi Barrio en un Minuto, vecinos de cuatro barrios de Oberá participaron en un proceso de investigación, intercambio y producción audiovisual que culminó con la realización de sus propios cortometrajes, construidos a partir de las historias, los intereses y la identidad de cada comunidad.

La iniciativa forma parte del Festival Oberá en Cortos y se desarrolla en conjunto con el Gobierno de la Ciudad de Oberá. La experiencia retoma la propuesta iniciada el año pasado y profundiza el trabajo territorial mediante visitas a los barrios y encuentros con sus comisiones vecinales, con el objetivo de conocer qué historias querían contar sus habitantes y cómo deseaban compartirlas con el resto de la comunidad.

Alan Tarnowsky, integrante del equipo de trabajo junto a Anderson González e Ingrid Carlson, expresó su satisfacción y agradecimiento por el desarrollo de la experiencia. Destacó especialmente la posibilidad de acercarse a los vecinos, escuchar sus inquietudes y acompañarlos en la creación de producciones audiovisuales propias.

Como resultado del proceso, se realizaron cuatro cortometrajes: “El Corazón del Barrio”, de Villa Cristen 2; “El Tatami del Barrio”, de 100 Hectáreas; “Relatos de Villa Günther”, de Villa Günther; y “Raíces Vivas”, de Villa Blanquita.

Cada producción representa una forma particular de narrar el territorio, recuperar experiencias compartidas y visibilizar aquello que los vecinos consideran significativo para su comunidad. De esta manera, el cine se convierte en una herramienta de expresión colectiva que permite poner en primer plano las voces de quienes habitan y construyen cotidianamente cada barrio.

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